9/2/08

Ana no duerme. El Flaco tampoco

Es innecesario que cuente quién es el Flaco Spinetta. Son muchos los que han escrito sobre él y además, está él mismo.
Lo que pretendo mostrar es simple y tan viejo como la historia. Nunca somos la misma persona, aunque nos parezcamos a nosotros mismos. Vamos cambiando.
Ana no duerme es una de las tantas grandes canciones que nos ha sabido regalar Luis Alberto Spinetta (ver aquí) y fue grabada por primera vez por el legendario grupo Almendra. Veamos, o mejor escuchemos, de qué estamos hablando.



Unos cuantos años después, el Flaco supo tener un trío, Los Socios del Desierto (si ya has visto el link que dejé más arriba no necesito contar quienes eran ellos) y, como sucede muchas veces en la música, por suerte, nos regalaron otra versión del tema, diría algo más pesada. Esta vez veamos y escuchemos.



Pero esto no es nada. El recontracapo de Spinetta se ha dado algunos gustos, entre ellos el de tocar su música con sus hijos y, de nuevo, aparece Ana, la que no duerme, en un híbrido de rock y rap, o algo por el estilo... qué más da.



Termino con dos observaciones. La primera: esta canción es muy buena, no cabe duda. Luego, que yo recuerde (o conozca), Spinetta es uno de los pocos músicos (en el caso del Rock, para mí el único) que reparó en las cúpulas de Buenos Aires y, en varios de sus temas de ellas habló.
¿Miraste para arriba, levantantaste la vista más allá del enjambre de carteles, cuando andás o anduviste por Buenos Aires? Si nunca lo hiciste, haceme caso, mirá para arriba. Te vas a sorprender. Eso sí, apurate, porque a muchas las están tirando abajo impiadosamente.

Nota: Está bueno YouTube ¿no?

1 comentario:

dolores dijo...

Desde luego Spinetta fue uno de los grandes del rock nacional, pero para mi es mucho más que eso, es mi juventud, son mis sueños de aquellos días! Volver a escucharlo hoy me retrotrae a aquella época y veo con alegría, aunque también con cierta nostalgia, que todos hemos evoluocionado, somos mayores ya, pero en algún rincón de nuestro corazón seguimos siendo aquellos soñadores aunque nuestros sueños sean diferentes. Y eso es bueno, no quiero perder mi capacidad de soñar.
Un abrazo y muy buenos los contenidos en general!