9/7/09

Ezeiza, dos fotos

Hay regresos y regresiones. Las regresiones bien pueden ser ejemplificadas por la foto que nos muestra a la Sra. Presidente (protegida de la lluvia con oportunos paragüas de ocasión) después de un viaje a la nada, de características ficcionalmente eyectivas. Algo similar a la aventura selvática que hace no tanto tiempo protagonizara el ex Presidente Néstor (su marido), en oportunidad de un frustrado simulacro de rescate de rehenes de la anacrónica y cruel guerrilla colombiana, para ser más precisos las FARC. El dato, por ahí, es que en ambos casos todos percibimos la sombra del Presidente Chávez, a modo de titiritero omnipresente en escenarios equívocos de nuestra América.


Luego, hay otra foto que registra un regreso. También bajo la lluvia, y un solo paragüas. Regreso que supuso un proyecto lamentablemente truncado por la propia Naturaleza y -como bien sabemos por los datos objetivos por todos conocidos- la intolerancia absurda que tanto nos ha dañado. Intolerancia que al parecer se pretende reinstalar insistentemente o -mejor dicho financiar- con los dineros del Pueblo, por más que éste haya dicho en las urnas y muy claramente que NO desea tal cosa.


Como un simple ciudadano que soy, me permito decir que usted, Sra. Presidente, no es Evita y que Néstor no es Perón. Y que ya han pasado unos 36 años de aquel regreso. Tiempo más que suficiente, me parece, como para empezar a mirar hacia adelante, sin insistir en regresiones que a nada conducen.

1 comentario:

Federico Colombo dijo...

En este país todo es pensar en el pasado. No podemos conseguir que nuestros dirigentes miren para el frente. Es increible lo obtuso del pensamiento oficialista.