14/1/10

Día uno



Primer día del año. Estoy frente al gran lago. Silencio absoluto, la Naturaleza está en calma. Allí nos reencontramos, a solas, el lago y yo. El no piensa, solo es. Le basta con mostrar alguna de sus infinitas facetas. Yo -un instante- medito sobre lo que nos deparará el año que comienza. Me debato en la incertidumbre.
Las nubes cubren la luz del sol, un manto empecinado regatea el gozo de ver sin interferencias lo que vendrá, aquello que habita en el horizonte. Sin embargo la luz está y deja su sutil señal, un tímido arco iris, garantizando el destino.

Dedicado a Jeve y Ruma, quienes me enseñaron el juego de las cien palabras. Dedicado también a Despejada quien, juvenil y generosa, me señala caminos. Gracias.

4 comentarios:

Palabras como nubes dijo...

:))))) Mientras miraba la foto pensaba escribirte que es hermosísima; después sospeché -no las conté, estaba leyendo y eso era mucho más importante- que era un texto de cien palabras, co los que tanto nos gusta jugar.
Por último, qué grande fue mi sorpresa al ver que estaba dedicado a nosotros!!! (compartido, sí, con Despejada) QUÉ HONOR, Francisco!! MUCHÍSIMAS GRACIAS!!!!

Mi próximo texto de cien irá para vos, no porque "nobleza obligue", ya lo tenía pensado desde hace rato.

Abrazo!
Jeve.

ars dijo...

Vos sabés. "Toquen los pitos, toquen los bombos, somos de Quilmes y hacemos..."

dolores dijo...

Muy bueno! Que fantástico poder expresarte así. Te admiro hermano.

abrazos desde la otra orilla del charco

ars dijo...

No me admires, ya que no lo merezco. Me basta con tu amor, hermana querida.