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24/4/11

¿Lo escuchaste a Luciani?

Se llama Franco Luciani. Es músico, toca la harmónica, es muy bueno. Casi tan bueno como el maestro Hugo Díaz. En todo caso sigue sus pasos. Escuchalo.

22/7/10

La ensalada (es música)

"This is actually a very famous piece by Piazzolla. A lot of his music is arranged and rescored for various instruments. I lends itself quite well to arranging, but is absolutely magnificent simply with bandoneon and traditional Argentinian instruments." Al parecer el asunto tiene que ver con Astor, el gran Astor. Y este asunto se trata de una -por decirlo de algún modo- personalísima interpretación de la violinista Vanessa-Mae de Fugata. Agrego, sin ton ni son, que lo de fugata me suena a Moscato, Pizza y Fainá, es decir Buenos Aires, calle Corrientes y de ahí para el bajo. Veamos o, mejor dicho, escuchemos.


Escuchado que está el asunto (eso espero), debo comentar en primer término que mi colega y amiga Marta ha tenido la generosidad de acercar este particular aporte (gracias, amiga), en el que nos desayunamos con una eximia y muy exitosa violinista, Vanessa, nacida en Singapur, que se ha hecho notar no solo por su natural virtuosismo sino también por haber tenido la inteligencia de incorporar a su repertorio un conjunto de músicas modernas o contemporáneas de distintos o diversos orígenes y géneros, revalorizando lo que ya tenía (tiene) valor por si mismo. O sea: todo muy posmoderno.
La vionilista es excelente (ver biografía reduccionista en Wikipedia) y los músicos que la acompañan también. Lo que me encanta, me da gracia en realidad, es la imagen del músico del bongó y los platillitos de juguete, muy compuesto el hombre, con moñito -una gala es una gala- jugando con la percusión. ¿Se puede saber de que traditional Argentinian instruments me están hablando? Respecto del bandoneón...
Grande, maestro Piazzola, por más que según dice un sensato venezolano en el sector de comentarios del YouTube "...por un momento me pareció algo como un caos... pero es interesante." Sí, es interesante y también un caos. El caos, en definitiva, es interesante. Pero cuidado, a no confundir las cosas, especialmente en este tiempo de confusión expresa, vocacional y generalizada. Astor jamás puso una nota, ni una, sin orden y alejado ya no del caos, sino el más mínimo desorden. No me lo plastifiquen a Piazzola. Que no todo es un licuado de banana.

10/7/10

El Fuelle

Mañana, en unas horas (en la Argentina son las 20:05 hs.), celebramos el Día Nacional del Bandoneón. Es un homenaje a un singular artista, Pichuco. Francisco Torné (no nos conocemos, por ahí nunca se dará tal circunstancia, pero esta joda de Internet da para todo) me envía un mail contando que el 11 de julio en Rafaela, provincia de Santa Fé, nada menos que en el Sindicato de la Carne, se producirá el Primer Encuentro Nacional de Bandoneones. Va la foto del aviso.


Uno es un habitante del confín del mundo, Tierra del Fuego. Rafaela me queda algo a trasmano. Supongo que además de difundir la movida tanguera de mañana puedo permitirme un mínimo homenaje a Aníbal Troilo, Pichuco. Vamos con Quejas de Bandoneón, creación de Juan de Dios Filiberto, en versión del "gordo".


Y si te interesa este asunto de hacer del fuelle un vínculo con la belleza en estado de pureza, agrego un aporte de un amigo estudiante -Diego- que tuvo la amabilidad de recordar nada menos que a Astor, el que supo estar con Pichuco. ¿Hay algo más sublime que Adiós Nonino? Puede ser, pero me quedo con la música entrañable de Astor y su profundo significado.


Alguna vez mi maestro y amigo, Roberto Santana, me permitió abrir los ojos (y los oídos, claro está), mostrándome las notables coincidencias entre el Tango y el Jazz. Mi convicción, hoy por hoy, es que se trata de músicas a las que podríamos calificar como primas hermanas. Uno, que arrancó con el Rock y un poco de Rytm and blues, transitó las músicas afroamericanas, recaló en la notable experiencia del Jazz y llegó -situación inevitable- a Mozart y tantos otros, ha terminado estacionado en algún recodo del fuelle.
Los seres humanos tenemos mucha suerte: pudimos inventar la música. ¿Podrías vivir sin música? Yo no.